Cuando las casas dedicadas a albergar huéspedes en el mundo rural, se denominaban de "Labranza", ésta ya lo era.
Han pasado varias décadas, pero aquel espíritu acogedor, de atención hacia nuestros clientes perdura. El agradable trato que le dispensará la familia Rodellar, no será más que el preámbulo de la grata estancia que va a disfrutar. Les damos la "bienvenida", esperando que gocen, con su visita, de la tranquilidad, el sosiego, la armonía y la belleza sin igual que la Naturaleza, ha recreado en estos hermosos parajes del Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara y el Parque Cultural del río Vero.